lunes, 9 de mayo de 2016

Tiempo Chuck (Chuck Time)



 Cómica Negligencia

En la primera caricatura creada para los Angry Birds (si no tomamos en cuenta la animación para Angry Birds Space) hay cierta declaración de principios: Animación industrializada, comunicación no verbal con personalidad bien definida para los personajes, brevedad narrativa y una proliferación de gags bien articulados. El director Kim Helminen armado con su equipo de guionistas Niklas Lindgren e Ian Carney tiene una labor muy específica, crear un universo en animación en sintonía con el popular videojuego. La elección del tema es típica de un episodio piloto, se trata de mostrar lo que se puede hacer pero sin definir aún por completo lo que será el tema recurrente de las animaciones: pájaros enojones defendiendo a sus huevos de los cerdos. En vez de eso, se toman sólo a dos personajes pertenecientes al mismo bando: Red y Chuck. 

Red luce como el jefe malhumorado y Chuck es un super pájaro bastante torpe. Fiel a la tradición de superhéroes que pueden correr a velocidades extremas como Flash y Quicksilver, aunque probablemente lo más apropiado aquí sería utilizar como comparación a animales caricaturescamente veloces como El Correcaminos y Speedy González, Chuck es un canario de raro aspecto triangular que tiene el don de ralentizar el tiempo moviéndose a velocidades desconocidas para cualquier otra ave. Por alguna razón no especificada en pantalla (aunque cualquiera que haya jugado el videojuego o visto las animaciones posteriores se puede hacer una idea), Red y Chuck llevan una resortera a lo alto de un risco. Sabemos sin demasiadas complicaciones desde un inicio que Chuck es un idiota, su presentación es un simpático “¡Ta da!” gritado cual balbuceo de un humorístico mago onda Beto el Boticario. Red le ordena a Chuck colocar la resortera en un punto específico, Chuck obedece, la resortera comienza a caer y Chuck al impedir que ésta caiga por completo termina empujando a Red hacia el precipicio. Todo el desarrollo está en ver como Chuck utilizará su supervelocidad para rescatar a Red, pero recordemos que Chuck es un idiota, así que su rescate será por obvias razones angustiantemente cómico. 

Si todo resulta afortunado es porque Chuck resulta ser un tarado muy divertido, porque la música de persecución atina bien con el tono de carrera, porque parte de la conclusión ocurre fuera de cuadro para crear la sensación de suspenso para luego indicarnos qué es lo que ha sucedido y porque la resolución es previsiblemente amigable. “Tiempo Chuck” (Chuck Time) se sitúa en ese viejo estilo de caricaturas donde sabemos que al estar viendo personajes animados estos no sufrirán consecuencia alguna por más golpes que éstos reciban, de las cuales hay cierto viejo debate sobre el efecto de la violencia y sus consecuencias en los niños espectadores. En ese aspecto, la negligencia de Chuck desde luego que no es completamente apropiada para niños pequeños, pero es imposible negar que dicha negligencia resulta francamente divertida. A nivel de animación, hay ejemplos más logrados de lo que sucede cuando un personaje se mueve a otra velocidad, como aquella escena en “Vecinos Invasores” (Over the hedge). Sin embargo, como carta de presentación de las animaciones de los Angry Birds, habrá que decir que “Tiempo Chuck” funciona bastante bien. Es colorida, no carece de ingenio y es bastante veloz.

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