Contrario a lo que uno pudiera pensar
“Chuck de acero” (Full Metal Chuck) no es un documental sobre
Chuck Norris sino la tercera animación en la serie de los Angry
Birds. El director Kim Helminen, en esta ocasión solamente
acompañado por el guionista Ian Carney toman el título de la
animación en alusión a “Cara de Guerra” (Full Metal Jacket) de
Stanley Kubrick creando una parodia sobre el campo de entrenamiento a
la vez que presentan tres nuevos personajes: los pájaros azules.
Estos tres niños insubordinados son
unos azulejos que buscarán demostrarle a Chuck quien es más
sacalepunta, si ellos o él. Chuck, armado cual entrenador militar
con bandana estilo Rambo, decide despertar a estos pobres muchachos,
quienes dormían plácidamente usando la resortera como hamaca, para
que hagan sus ejercicios de rutina. El punto es que Chuck sigue
siendo un idiota, así que no es la persona más confiable para
enseñar a estos tres mocosos malcriados el cómo deben hacerse las
cosas. La trama se centra en como los azules pueden hacer las cosas
mejor que Chuck, ante lo cual Chuck termina cada vez más exasperado.
Enfocándose en ese viejo pensamiento
infantil de “yo soy mejor que tú” (aunque aquí sí los azulejos
le ganen al Chuck en todo) los azules no temen presumir sus
habilidades para establecer su propensión por las travesuras y el
mal comportamiento pues tienen un plan con maña. Con esta clase de
amigos, es fácil entender que estos pájaros sean tan enojones, los
azules se pasan de listos con Chuck, mientras que Chuck se pasa de lo
contrario. Si algo es aún más exasperante, es que en estos tiempos
suele ser común que haya niños pequeños más listos que sus papás
y éstos sepan como controlar las acciones para terminar haciendo lo
que quieren. Lección para los papás: No sean como Chuck y controlen
a sus niños azules. Al menos que quieran parecerse a Chuck Jones, o
bien, a Chuck Norris. A esos Chuck sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario