水準原点
Una poesía del japonés Yoshiro
Ishihara, quien fuera prisionero de guerra en Rusia peleando en la
Segunda Guerra Mundial para después convertirse en poeta a su
regreso a Japón, es la que guía esta animación del director Ryo
Orikasa. Quizá por ello “Punto de origen” (Suijungenten) centra
su atención en el ritmo y en un paisaje estilo siberiano, para luego
dar lugar a las palabras que conforman el poema. Reflejando el ritmo
de las olas, aunque la imagen pueda dar la impresión de estar viendo
nieve, el desarrollo va siendo cada vez más hipnótico, alterando
poco a poco el sentido de estos punzantes vaivenes, ya sea cambiando
la altura para simular un gran tsunami, alterando la dirección
creando una tormenta marítima, o bien generando vórtices para
evocar a un remolino.
Luego de jugar con los movimientos
marinos, la animación, sin cambiar su perspectiva, la cual siempre
tiene este oleaje caminando hacia nosotros, altera los movimientos de
tal forma que es claro que la simulación es generada por las
corrientes de agua dulce, ya sean riachuelos, lagos o ríos. Dada la
característica de la animación en color blanco, desde luego que en
algún momento también parecerá una avalancha que arrastra todo a
su paso. El avance es implacable, pese a que la dirección y el sentido luzcan por completo inmutables.
¿Pero qué tiene todo esto que ver con
la poesía además del ritmo y la belleza del paisaje? Después de
engatusarnos con el ritmo, el agua va descubriendo a manera de
sedimentos escondidos en el fondo de la arena de alguna desembocadura
donde se mezcla el agua dulce con el agua salada, los kanjis que
develan las palabras de la poesía. El poema al que se hace ilusión,
habla precisamente del agua y el cómo ésta encuentra siempre su
camino hacia el origen. Como todo buen poema, esto tiene varias vías
de interpretación, una literal y otra un tanto más filosófica. Si
Bruce Lee decía que hay que ser como el agua, Ryo Orikasa nos dice
que el agua siempre encuentra el camino de regreso a su punto de
origen, de la misma manera en que cierto prisionero de guerra volvió
a casa para convertirse en poeta.

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