sábado, 16 de abril de 2016

Un retrato (A portrait)



Mi abuelo


El griego Aristotelis Maragkos contruye una animación con una técnica bastante peculiar: todos sus dibujos utilizan un solo trazo, dicho trazo se va alterando o rediseñando conforme la narración va tomando lugar y es tan sencilla como un lápiz grueso dibujando sobre el papel. Como bien indica su título, “Un retrato” (A Portrait) contruye su animación representando al abuelo del director a través de esta línea cambiante y ofreciendo una descripción narrada por el propio director que abarca la vida del abuelo. En tan solo dos minutos, la historia de este abuelo que esconde secretos, sirve al director como una catarsis que expresa tanto su preocupación por el parecido que él tiene con su abuelo como su peculiar visión de la vida de este hombre al que aún no comprende por completo. En esta confusión Maragkos busca deshacerse de ese miedo que él posee al ser tan parecido al abuelo. Es un cortometraje sumamente sencillo en la forma, rico en contenido tomando en cuenta su duración y quizás por lo mismo, no tan memorable, pues el propio director al intentar deshacerse de dichos recuerdos, transmite a su audiencia esa sensación de no querer ser parte de esta historia. En todo caso, “Un retrato” (A portrait) conecta con su público en el sentimiento de desear construir la historia propia luchando contra la genética, recordando con recelo la historia de aquel familiar del cual se heredaron rasgos y comportamientos, como si la batalla herencia vs aprendizaje se ganara al recordar los errores de nuestros abuelos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario