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lunes, 30 de mayo de 2016

Luna y el lobo (Lune et le loup)




Claro de Luna

Dirigida por los franceses Patrick Delage y Toma Leroux, este último quien fuera el creador original del proyecto, “Luna y el lobo” (Lune et le loup) es uno de esos trabajos sencillos en su contenido, pero con un tema con el cual es muy fácil de conectar: el cuidado de los bebés. Trabajando con un grupo de animadores que utiliza la animación generada por computadora es fácil ver que “Luna y el lobo” tiene apego hacia los niños pequeños del lado de su colorida animación con un diseño de personajes sumamente simpático, mientras que con los adultos lo hace del lado de la historia indicándoles con gracia lo atareado que puede resultar darle su mamila a un bebé.

Una misteriosa cocina donde una mamila es puesta en el microondas es la puerta de entrada para que un simpático personaje haga su aparición. La Luna del título es una bebé que tiene hambre, ¿pero quién le dará de comer? Esta es la premisa básica en la cual surge esta pequeña historia. El título ya nos anticipa quien será el otro personaje, aunque eso no hace que deje de causar sorpresa la forma en que éste hace su aparición. En ese aspecto, es una interacción bastante linda la que ocurre entre ambos personajes. También habrá un juego de teatro de sombras contando una historia dentro de la misma historia que estamos viendo. Dicha historia será aún más sencilla que la que ocurre entre los protagonistas pero lo ingenioso es el pretexto para que ocurra este pequeño show teatral dentro de la trama.

A pesar de que no es una obra demasiado compleja, “Luna y el lobo” es una animación muy bien pensada. Diseñada para un público de niños pequeños que la verán acompañados por sus padres, no hay mucho pierde, es un trabajo que les recordará a esos padres experiencias que pasaron recientemente junto a ese pequeño con el que verán la animación, por lo que será fácil que la audiencia se identifique y se conecte con los personajes. Tiene una historia que pone de muy buen humor, una música alegre un tanto burlesca y hay bonitos detalles en su animación. Si el inicio nos traslada del nocturno mundo exterior al interior a través de una ventana, el final nos traslada de una habitación al cielo estrellado a través de la decoración de la cuna del bebé. Son detalles que no tienen demasiada importancia dentro de la historia, pero que la enriquecen a nivel visual. “Luna y el lobo” es en extremo sencilla, pero se ve muy bonita.

domingo, 15 de mayo de 2016

El sueño de Awa (Le Rêve d'Awa)




Educación por la liberación

Un piano suena y una niña recoge una paloma como símbolo de la esperanza, una premonición de la armonía que está por venir. En un sentido más propio lo que se ve es a una pequeña mujer que sabe exactamente lo que quiere, aunque no tiene las mejores condiciones para alcanzar esa meta: Awa es una niña africana que lo único que quiere es poder estudiar. En “El sueño de Awa” (Le Rêve d'Awa), los directores Zéna Zeidan y Yancouba Diémé crean una animación muda que basa su poderío en el caracter aspiracional de su protagonista. Los colores son brillantes como el sol africano, tan cegadores que los fondos son como nubarrones. Los personajes son coloreados de la misma manera pero sus contornos son delineados con mayor fuerza para centrar nuestra atención en ellos. Hay un carácter idílico, inspirador y un tono claramente feminista. El mayor acierto recae en dicho tono. Tenemos a una mujer que lucha por conseguir su sueño, tan simple como su título, tan pertinente como el tema del que habla: la educación y las dificultades a las que se enfrentan personas de bajos recursos.

Si hay reclamos hacia “El sueño de Awa”están en alguna pronta transición cuando ésta pasa de niña a mujer, en algún momento donde se insinúa cierto romance y en la falta de confianza al recalcar por medio de las palabras sobre el pizarrón lo que ya ha sido expresado por medio de las imágenes. La transición por lo abrupta, el romance porque distrae del tema principal restándole fuerza y las palabras porque terminan estorbando más de lo que ayudan. Hay cierta nobleza en dichos fallos, precisamente por lo que buscan, aspiran a llevar la historia hacia lugares más amables: hacia la madurez, hacia la unión y hacia el entendimiento.

La música de Stephen Ibaaku Bassene es sobriamente bella, al acompañamiento de piano lo comienza a complementar la melodía de una guitarra a los cuales se le añaden percusiones, sonidos de campana y cuerdas. Los instrumentos suenan como respondiéndose unos a otros, alternando notas agudas con graves o en ocasiones contrastando los ritmos dándole un bello dinamismo a las imágenes. Si hay algún momento genuinamente encabronante es justamente porque lo que le sucede a Awa por ser mujer, es complementado por el ritmo musical que se torna pausado, triste y reflexivo.

“El sueño de Awa” resulta una sencilla y bonita historia que si bien no es soberbia es más que bienvenida en un mundo en donde los sistemas suelen ser generadores de injusticias. A pesar de las adversidades, hay una solución posible, por eso la imagen final es un espejo de la que ocurre en un inicio, aunque Awa se encuentre en el mismo lugar, ya no es la misma persona pequeña de antaño. La educación, la verdadera educación, nos libera.

lunes, 2 de mayo de 2016

Corte de cabello (Haircut)



Cabellos que respiran como serpientes

La italiana Virginia Mori ha creado en “Corte de cabello” (Haircut) una cosa sumamente bizarra que no tendría sentido alguno de no ser por que en aquellas tierras el giallo no busca ofrecer respuestas sino provocar reacciones que intriguen al espectador sin preocuparse demasiado de que la trama tenga o no sentido. La directora, usualmente armada sólo con una pluma bic, lápiz y papel, es fiel a su estilo y crea una animación sencilla con estos elementos, ocultando o mostrando poco de sus personajes en un inicio para provocar misterio a través de planos detalle para luego presentar la escena que nos indica el título de la película de la misma forma misteriosa y perturbadora en la que ha basado el estilo narrativo de la animación, todo esto auxiliada por un detallado diseño sonoro que incluye el golpeteo del gis sobre el pizarrón y el eco de los pasos a través del aula vacía. La música funciona aquí como un grito no verbalizado y le da un tono acechante a la trama que se va desarrollando.

La trama es harto confusa, la sinopsis dicta que una maestra y su discípula al quedarse en un aula vacía intercambiaran gestos para luego tener una interesante confrontación. Eso definiría muy bien lo que va a ocurrir pero cuando uno observa lo que acontece pareciera mas bien que las dos personas que se encuentran en este salón de clases son compañeras. Lo confuso está en como todo está diseñado como un rompecabezas cuyas piezas nunca encajan, al cual se le añade una pizca de terror y fantasía. Y más que una confrontación, hay una especie de ritual. De cualquier forma, ya sean compañeras o maestra y alumna, confrontación o ritual,  la historia sigue pareciendo una idea descabellada que degenera en toda una tomadura de pelo, aunque en un trabajo llamado “Corte de cabello”, eso debe de ser completamente cierto en más de un sentido. Al final del día, la trama relata una simbiosis ambientada del lado del parasitismo.

miércoles, 27 de abril de 2016

Huellas (Footprints)




DE CACERÍA

El incansable estadounidense Bill Plympton es un viejo conocido en el mundo de la animación, ya sea como caricaturista o como autor cinematográfico. En “Huellas” (Footprints) explora una paradoja digna de algún sueño pesadillesco continuando con su estilo de “hágalo-usted mismo”. Este estilo de animación dibujada y coloreada a mano provoca un peculiar efecto tintineante. La historia, como dictan las reglas de un cortometraje es harto simple pero con buena pegada. Un tipo despierta tras el sonido que hace su ventana al romperse, toma su rifle y decide perseguir a lo que sea que haya ocasionado el percance. Como ese algo ha dejado huellas en el piso, el protagonista irá resuelto a cazar a la bestia.

Sí, la imaginación lo hará pensar en el monstruo al que enfrentará. En la observación de esos monstruos acechantes en la mente del protagonista es donde reside cierta parte creativa a nivel visual del filme, pero lo más dominante es la forma un tanto distorsionada que va adquiriendo la cacería del protagonista. En cierto momento, es fácil anticipar cómo terminará todo, lo cual ocurre por lo bien detallado de un momento específico donde Plympton le da una perspectiva distinta al terreno donde las huellas han dejado su rastro.

La mayor virtud de “Huellas” está en esa manera en que va distorsionando la perspectiva y en como utiliza la música para acentuar el resuelto sentido de su cazador protagonista. Es una obra sencilla, pero que sabe bien a donde disparar.

domingo, 24 de abril de 2016

Día 40 (Day 40)



El arca de Noé distópica

El canadiense Sol Friedman toma la historia de “El arca de Noé” trastocándola en una obra donde las perversiones humanas son transmitidas a sus bestias. Con una animación cuyo concepto es sencillo, fondo blanco con trazos de líneas negras, pero con una ejecución cuidadosa donde hay movimientos que denotan complejidad en el armado de estos dibujos y en la perspectiva de dichas imágenes, el guión toma caminos sumamente descabellados.

“Día 40” (Day 40) es una especie de fan fiction bíblico donde el Génesis hace una veloz aparición con la creación y evolución del hombre culminando en un rampante hedonismo. Como es sabido, Dios le encargará a Noé que busque un par de cada especie animal para trasladarlos en su arca mientras el diluvio acaba con los pecadores, ¿pero qué pasa cuando las bestias no están desprovistas de pasiones? Ese cuestionamiento forma la base de “Día 40”, la cual es llevada hasta sus últimas consecuencias de maneras peculiarmente cómicas, pero no por ello menos violentas. En cierta forma, la incorrección política hace su aparición de manera similar a lo que hace Friedman en su cortometraje más reciente "Tocino & La Ira de Dios", en donde una judía decide comer tocino por primera vez. No parece tanto un ataque frontal hacia la religión, pero sí un cuestionamiento incómodo para los creyentes, no exento de buen humor.

El final será aún más absurdo, aunque no menos congruente que aquel diluvio que acabara con esta perversa humanidad para reiniciar un nuevo ciclo de involución-degradación.

martes, 19 de abril de 2016

Pizarra (Carte Noire)




Espectros de la carretera

En “Pizarra”(Carte Noire), la austriaca Michaela Grill contruye una animación fantasmal trazando un viaje en carretera donde la obscuridad permea y la luz intenta escapar. Con un punzante diseño sonoro, la carretera se convierte en un espectro que apenas se observa tras estos relámpagos que permiten apreciar poco el camino. De ninguna forma es un trabajo destacado, pero posee esa peculiaridad de borrar y transmutar sus imágenes como si se tratáse de un pizarron mágico con toque experimental. Quizás por ello hacia el final nos indica que sólo las salvajes criaturas nocturnas pueden apreciar el camino de manera clara.

domingo, 17 de abril de 2016

Siesta (Pui de Somn)

La hora de la siesta

El rumano Paul Muresan explora el lenguaje onírico de forma peculiar, pues en su cortometraje “Siesta” (Pui de Somn) los sueños aparecen cuando los párpados se abren. Como si se tratara de los sueños vistos a través de un View-Master, éstos aparecen en planos que se antojan imposibles: murciélagos saliendo de la nariz de un rostro que asemeja una montaña, el sol que se desliza como canica al alcanzar durante el atardecer la cima de una montaña, una ballena nadando sobre la arena del desierto, un dragón-montaña que aloja toda una villa. En otros la luz juega con las formas: un perro que asemeja el paso de un tren ilumina la sombra de un búho que asemeja a un humano, un candil de la calle se apaga para mover mágicamente una bolsa de basura, una estrella fugaz cuya estela se transforma en la rama donde descansa un ave, el compartimiento de un tren que se alumbra y descubre a algún misterioso venado. Nada de lo que ocurre tiene sentido, pero conforme las sombras se hacen más tenebrosas, con algún dinosaurio comiéndose la luna, el ritmo se acelera y las imágenes o los sueños son cada vez más cortos, las pesadillas son más veloces que las ensoñaciones. Luego todo se empieza a iluminar de nuevo y cuando todo termina, volvemos a un plano subjetivo ubicado en la realidad. Ahí hay algo interesante, al ponernos detrás de los párpados del protagonista, Muresan ha narrado todo en plano subjetivo, sin importar si el protagonista está despierto o si está dormido. A decir verdad, los juegos del subconsciente son fáciles de olvidar, es más un ejercicio de estilo que otra cosa, la animación aquí funciona para explorar pequeños mundos surreales que son destruidos por la vigilia.

sábado, 16 de abril de 2016

Un retrato (A portrait)



Mi abuelo


El griego Aristotelis Maragkos contruye una animación con una técnica bastante peculiar: todos sus dibujos utilizan un solo trazo, dicho trazo se va alterando o rediseñando conforme la narración va tomando lugar y es tan sencilla como un lápiz grueso dibujando sobre el papel. Como bien indica su título, “Un retrato” (A Portrait) contruye su animación representando al abuelo del director a través de esta línea cambiante y ofreciendo una descripción narrada por el propio director que abarca la vida del abuelo. En tan solo dos minutos, la historia de este abuelo que esconde secretos, sirve al director como una catarsis que expresa tanto su preocupación por el parecido que él tiene con su abuelo como su peculiar visión de la vida de este hombre al que aún no comprende por completo. En esta confusión Maragkos busca deshacerse de ese miedo que él posee al ser tan parecido al abuelo. Es un cortometraje sumamente sencillo en la forma, rico en contenido tomando en cuenta su duración y quizás por lo mismo, no tan memorable, pues el propio director al intentar deshacerse de dichos recuerdos, transmite a su audiencia esa sensación de no querer ser parte de esta historia. En todo caso, “Un retrato” (A portrait) conecta con su público en el sentimiento de desear construir la historia propia luchando contra la genética, recordando con recelo la historia de aquel familiar del cual se heredaron rasgos y comportamientos, como si la batalla herencia vs aprendizaje se ganara al recordar los errores de nuestros abuelos.



miércoles, 30 de marzo de 2016

El regalo (The present)



El hoy es un regalo, por eso se llama presente

Una madre llega a casa frente a su hijo, quien no deja de jugar videojuegos frente al sillón, y le deja una caja mencionándole que es un regalo para él. Tomando su historia de una de las tiras cómicas de Fabio Coala, el alemán Jacob Frey relata una emotiva pieza cinematográfica animada con computadora. “El regalo” (The present) es un cortometraje bastante básico en las reglas que emplea, pero las usa de una forma elegante. Es un cortometraje que cuestiona la adicción a los videojuegos pero que juega mejor con otra temática que ante la simpleza de esta historia de 4 minutos es mejor no mencionar. Lo interesante aquí es ver la reacción del niño protagonista y los cambios que surgen en él tras ver el contenido de la caja. Al mismo tiempo, como la historia va cambiando la perspectiva en el espectador y como se utilizan esos recursos para darle el punch final a la historia.Aquí la actitud define a la historia, pero también define la manera como se juega con el público.

Con un exceso de iluminación, una música optimista que se va convirtiendo en inspiracional y un sentido del humor oscuramente juguetón, “El regalo” es un lindo ejemplo de cómo mirar al otro y cómo encontrar un obsequio no en lo material, sino en lo que uno puede llegar a aprender de esas pequeñas lecciones que nos pueden dar quienes no se rinden.