sábado, 2 de abril de 2016

La nostalgia del Sr. Alambre



EL MÁS GRANDE ESPECTÁCULO SOBRE LA TIERRA

La nostalgia del señor alambre”

Perteneciente a un grupo de cineastas mexicanos que han probado suerte en el mundo del stop-motion con gran calidad, entre los cuales destacan las damas Rita Basulto, Karla Castañeda y Sofía Carrillo (de las cuales también será conveniente escribir ante el talento de estas mujeres), el cineasta Jonathan Ostos Yaber brinda el aporte masculino combinando marionetas con animación generada por computadora (CGI) para intentar equilibrar un poco la balanza con “La nostalgia del señor alambre”, una obra que juega con el poder creativo y destructor del cine.

En “La nostalgia del Señor Alambre” un narrador nos cuenta la historia de un niño, parecido a un muñeco de alambre, que podía manipular este material a su antojo, para júbilo de los niños del pueblo. Descubriendo su vocación como un juego que le serviría para conquistar a la chica de sus sueños, este niño que se convertirá en el señor alambre, quien crea espectáculos que se parecen mucho al cine pese a que lo que haga sea una especie de teatro de sombras chinas mecanizadas. El protagonista dispone de alambres para construir el equivalente a una pianola cinematográfica, a partir de la cual construye marionetas que proyectan su sombra sobre una manta blanca que funge como pantalla para contar historias aptas del cine mudo: una persecución en auto, una bestia marina atacando, un perro ladrando, un acto circense, un kingkongnesco monstruo que ataca la ciudad. La linterna mágica mecanizada es manipulada no por un director, sino por un hábil titiritero que no teme tomar sacrificios, ¿pero se puede tener todo o se debe elegir siempre entre la vocación o el amor?. A partir de este conflicto muy primitivo, el de escoger entre la realización profesional o la realización personal, Ostos Yaber contruye un cortometraje que entiende al cine como un espectáculo circense que conlleva riesgo. Sin importar que el presupuesto sea holgado o raquítico, el realizador siempre estará jugándose el pellejo con tal de entretener a su audiencia.

"La nostalgia del señor alambre" da la impresión de ser un homenaje a aquellos pioneros de la animación y del cine, como si estuvieramos ante un Charles-Émile Reynaud mexicano con todo y desenlace cruel incluído. Habrá quien diga que no es crueldad, sino que es nostalgia y la nostalgia siempre brinda un dejo de tristeza.

Este post estaba originalmente pensado para el blog de cine mexicano "Mexican churros y otros antojitos", asi que...

...Antojito Mexicano: un algodón de azúcar, porque es colorido y esponjoso. Y aunque sabemos que nos puede provocar una caries, jamás dejará de ser dulce.

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