Ellás están
encendidas
En “Mamás ardiendo” (Moms on
fire), la sueca Joanna Rytel busca provocar a la audiencia utilizando
a un par de mujeres irresponsables viviendo los últimos 4 días de
su embarazo, con jocosos resultados. La cineasta sueca graduada en el
Colegio Universitario de Artes, Artesanía y Diseño de Estocolmo se
apoya en la ingeniosamente grotesca animación de Tim Maarse y la
sensualmente electrónica música de Sara Lundén para reflejar el
día a día de este par de mujeres como si estuvieran en las últimas
horas de algún sucio antro poco antes de ser evacuadas del mismo.
Sus precoces hijos se encargan de narrarnos para darnos un poco de
contexto y soltar alguna que otra majadería igualmente provocadora.
Aquí hay animación en stop motion con marionetas de plastilina y
funcionales maquetas que hacen las veces de apartamento para los
personajes.
Partiendo de que el cine con temática
lésbico-gay también tiene derecho a poseer personajes
desagradables, Rytel va lanzando sus dardos para ver qué tan capaz
es el respetable de aguantar lo irrespetable. Es atractivo ver como
el cine con esta temática, actualmente puede poseer desde películas
con una firme intención panfletaria, ya sea en contra como en la
horripilante “Pink” de Paco del Toro donde se trata de advertir
como los gays no deberían tener derecho a la adopción o a favor
como en la atractiva “No sin ella” (Freeheld) de Peter Sollett
donde se pelea adquirir los mismos derechos que conllevaría un
matrimonio heterosexual. Aunque aportan más interés las cintas como
“Mi abuela” (Grandma) de Paul Weitz donde se dan por ganados
dichos derechos y aunque los personajes puedan ser cuestionados por
la audiencia, pues en dicha cinta hay una abuela lesbiana mal hablada
ayudando a su nieta a conseguir dinero para un aborto, en “Mi
abuela” no aparece algún interés activista, lo cual hace que sus
personajes sean mucho más ricos, dejando a la audiencia decidir sin
necesidad de inclinar la balanza hacia algún lado. “Mamás
ardiendo” hace lo opuesto a un panfleto, pues busca incomodar a la
audiencia y es en esa busqueda de incomodidad donde pierde potencia
en la reflexión de sus personajes, pero gana en comicidad. No luce
mal que haya un par de mamás que mantengan interés en su
sexualidad, pero la forma en que Rytel las retrata como dos chicas
buenas para nada lo vuelve cuestionable. Dicho de otro modo en “Mamás
ardiendo” uno puede terminar cuestionando cosas que no tendrían
por qué ser controvertidas.
No obstante Rytel parece tener al
público a su favor, la cinta ganó el premio del público en la
sección Startsladden del festival de Göteborg y el premio Teddy de
cortometraje en el pasado festival de Berlín. No es tanto porque la
provocación aquí invite a la reflexión sobre el comportamineto que
puede tener o no una mujer embarazada, sino porque termina siendo un
muy buen trabajo en la parte cómica. Es como si Beavis &
Butthead fueran mujeres embarazadas y en vez de ver videos en la MTV,
se pusieran a escuchar música en su reproductor mp3 mientras
“cuidan” a sus hijos. En una de esas, haciendo la prueba de la
paternidad, resulta que en efecto Beavis & Butthead son los
padres biológicos de estas mamás flojonazas de hormonas
descarriladas.

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