Relájate, no lo hagas
“El
sillón relax” (Le Relax) es una animación que, como indica su
título, tiene una narrativa muy relajada. Como parte de la serie
“Pánico en la granja” (Panique Au Village) su función es mas
bien informativa y se mueve por dos caminos distintos que buscan
conectar temas de interés para un público infantil: el ir a conocer
a los vecinos y el quedarse solo en casa sin supervisión adulta.
Caballo, Indio y Vaquero se andan preparando unos waffles para el
desayuno pero resulta que se les acabaron los huevos del
refrigerador, por lo que saldrán con los vecinos a conseguir
algunos. Cartero les ha dejado un paquete, por lo que Vaquero decide
hacerse guaje fingiendo enfermedad para poder quedarse en casa y
fisgonear el dichoso paquete. Así es como los directores Stéphane
Aubier y Vincent Patarse se las ingenian para separar la trama con
Vaquero en casa e Indio y Caballo yendo a conseguir los huevos.
No es
un episodio tan ingenioso pues opta por la sencillez en todos los
sentidos: no hay música mas que en el breve epílogo donde suena una
especie de surf; no hay demasiado énfasis en los sonidos, pese a que
algunos puedan ser escandalosos; el periódico que toma vaquero sólo
tiene dibujada la primera y última páginas; y tanto los movimientos
como las voces de los personajes son lo más funcionales posibles
para expresar el sentir de los mismos. El mismo título arruina las
posibles sorpresas pues ya sabemos lo que tendrá la caja, aunque ahí
resida lo más complejo a nivel animación: las funciones del
susodicho sillón. Y el título “Pánico en la granja” también
es un indicador de la clase de vecinos que nuestros cocineros amigos
irán a visitar. Bajo esta perspectiva no es una entrada destacada
dentro de la serie a nivel de narración: es muy pausada, relajada en
vez de relajienta, “tranqui” como podría indicar una traducción
menos literal y que no ofrece demasiadas sorpresas o situaciones
chuscas.
Las
sorpresas son los personajes que conocemos en esta búsqueda por los
huevos. Es como el mal necesario de toda serie, sirve exclusivamente
para presentarnos nuevos personajes. ¿Podría hacerlo de manera más
ingeniosa? Sin duda alguna. Otras series consiguen darle más valor a
nuevos personajes en el momento de presentarlos al público. Lo que
no se le puede reprochar, es no conocer a su público, el cómo mira
el ir a pedir algo como una aventura en búsqueda de algún tesoro y
el cómo toma el hecho de que el bodoque se quede en casa para
experimentar con esa nueva libertad de poder hacer lo que se le venga
en nada sin supervisión tienen
esa inquietud de formar una conexión con la audiencia infantil. Las ganas de experimentar y jugar con los objetos que no está permitido tocar en casa, la travesura en solitario.
En la vida misma uno siempre
descubre en algún momento nuevas personas o nuevas experiencias,
algunas son fascinantes desde el principio, otras resultan un tanto
fomes. Por desgracia, “El sillón relax” opta por lo fome. Le
faltaron lo mismo que fueron a conseguir los personajes y le sobró
una palabra parecida a la flojera que tampoco se la voy a decir, pero
nomás porque esta es una cinta para niños, que conste.

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