jueves, 6 de octubre de 2016

“Este es el primer amor” (Zhege niantou shi ai)



这个年头是爱

¿Ha sentido alguna vez ese impulso por ver a la persona amada a pesar de que esta se encuentre a kilómetros de distancia? No hay un plan establecido, se desea ver a esa persona aunque sea sólo un instante y compatir con esta una experiencia más. En “Este es el primer amor” (Zhege niantou shi ai), el director chino Lei Lei (también conocido como Ray Lei) anima un balbuceo romántico musical con música swing de jazz que toma esta idea. El concepto es muy sencillo: un hombre viaja a ver a su amada porque quiere ser romántico como los franceses. No hay una trama establecida pues se trata de ir y venir, por lo que estamos ante una animación cuyo ritmo es definido por la música. Los colores azules y rosados predominan, el estilo utilizado emula por algunos momentos al de la animación con recortes pues el protagonista transita por este aeropuerto a través de distintos escenarios que dan la sensación de superponerse. Es en este aeropuerto en el cual decide hacer su viaje mientras nos canta lo que va sucediendo. A pesar de que no es para nada algo sobresaliente, la animación transmite una alegría contagiosa. Es difícil no ponerse de buen humor ante la forma en la que el sinsentido amoroso brota de este hombre enamorado. El jazz cantado en chino tiene una fluidez que llama más la atención de lo que lo haría una canción cantada en inglés. Los versos riman y la música fluye agradablemente. Pareciera que para Ray Lei la animación es lo de menos, lo que importa es que esta persiga la letra que canta el hombre, que transmita esa idea de desespero por ver a la persona amada. En ese aspecto, el trabajo funciona. Es una animación agradable, embriagada de amor.

sábado, 1 de octubre de 2016

“Fotografía recuperada” (Zhaopian huishou)




照片回收

El animador chino Lei Lei crea en “Fotografía recuperada” (Zhaopian huishou) un mosaico documental a través de imágenes en negativo que retratan 30 años de la ciudad de Pekín. El concepto del proyecto suena más interesante de lo que ofrece el resultado final. Construida a partir de medio millón de películas en negativo de 35 mm que forman parte de la colección del francés Thomas Sauvin vemos cómo transitan las imágenes como si se tratara de un tren lleno de pasajeros. Los vagones del tren consisten en cada uno de los negativos, los cuales van desfilando de manera un tanto arbitraria al no haber sido creados deliberadamente como parte de un todo. No obstante esto, Lei Lei intenta darle un sentido a las imágenes en conjunto. El desfile trata de tomar imágenes que se parecen entre si, utilizando distintas personas que posan para la cámara en posiciones similares por lo que por momentos se crea la ilusión de que tienen puntos artísticos en común. Lo que le ayuda a la animación a dar esa impresión es que la gente normalmente toma fotografías de sí misma con algún punto turístico de fondo. En ese sentido no suele importar demasiado la composición, lo que importa es salir en la foto y que se note el lugar en donde se toma dicha foto. Es de esta forma en la que Lei Lei consigue crear cierto sentido de armonía dentro del caos que ofrece la inmensa colección de imágenes.

Todo se mueve de forma tan veloz que resulta difícil apreciarlas en lo individual, pero en su conjunto crean este mosaico que funciona como un time-lapse animado artificialmente. Es la creación a partir del reciclaje. Arte creado a partir de lo que la gente deja en la basura. Este archivo memoria que se reapropia de imágenes ajenas para construir una obra propia no tiene un impacto particular como el que suele tener la obra de alguien más experimentado como Peter Tscherkassky, quien suele trabajar bajo las mismas reglas: el mundo del ejercicio sensorial trabajado con fotografías ajenas, manipulándolas para construir algo distinto. “Fotografía Recuperada” carece de la audacia experimental de Tscherkassky. Muchos negativos no contienen una imagen clara, otros pasan desapercibidos ante el tumulto de imágenes y algunas más lucen paisajes vacíos bastante mundanos. La falta de ingenio visual es sustituida con un diseño sonoro que da la impresión de estar en medio de las vías de un tren. El sonido termina realzando la imagen en un desperdicio creado a partir del desperdicio.